¿Te suena mejor «me alegro que hayas venido» o «me alegro de que hayas venido»? La respuesta depende del verbo y de la relación que establece con la oración subordinada. En este artículo explico cómo distinguir el uso correcto, detectar el dequeísmo y el queísmo, y resolver la duda con una prueba sencilla.
La elección depende de la preposición que exige cada palabra
- Dequeísmo es añadir «de» cuando el verbo no la necesita.
- Queísmo es eliminar una preposición que sí exige la construcción.
- La prueba de sustituir la oración por eso orienta, aunque el significado también importa.
- Algunas expresiones mantienen una preposición fija delante de una oración.
- Verbos como «informar» o «avisar» pueden admitir más de una construcción.

Cuándo es correcta la unión de la preposición y la conjunción
La expresión de que no es incorrecta por sí misma. Es adecuada cuando la palabra anterior, ya sea un verbo, un adjetivo, un sustantivo o una locución, necesita la preposición «de» para introducir su complemento.
La diferencia se aprecia al cambiar la oración subordinada por un pronombre. Decimos «me alegro de eso», «estoy seguro de eso» o «me di cuenta de eso». Por tanto, esas mismas estructuras conservan la preposición cuando el complemento se expresa mediante una oración.
| Construcción | Prueba con un pronombre | Resultado |
|---|---|---|
| alegrarse | alegrarse de eso | La preposición es necesaria |
| estar seguro | estar seguro de eso | La preposición es necesaria |
| creer | creer eso | No se añade «de» |
| pensar | pensar eso | No se añade «de» |
Mi recomendación es no juzgar la secuencia de manera aislada. La palabra que aparece antes manda, y aprender su régimen preposicional evita tanto añadir elementos innecesarios como omitirlos por miedo a equivocarse.
La prueba de «eso» ayuda a decidir en pocos segundos
Para resolver la mayoría de las dudas, sustituye mentalmente la oración introducida por «que» por «eso» o «algo». Si el resultado pide «de», la preposición debe mantenerse. Si la frase funciona sin ella, lo normal es eliminarla.
Ejemplos en los que se mantiene la preposición
- Me alegro de eso → «Me alegro de que llegues a tiempo».
- Se dio cuenta de eso → «Se dio cuenta de que faltaba una página».
- Estoy convencido de eso → «Estoy convencido de que funcionará».
- Existe la posibilidad de eso → «Existe la posibilidad de que cambie el horario».
El primer ejemplo muestra la construcción completa y los demás permiten reconocer el patrón sin memorizar frases sueltas. En todos ellos, la preposición forma parte de la estructura, no es un adorno colocado delante de la conjunción.
Ejemplos en los que no se añade
- Creo eso → «Creo que mañana lloverá».
- Pienso eso → «Pienso que la propuesta es razonable».
- Considero eso → «Considero que el texto necesita una revisión».
- Es evidente eso → «Es evidente que falta información».
La prueba funciona especialmente bien con verbos frecuentes, aunque no debe aplicarse de forma mecánica. Algunos verbos cambian de significado al variar la preposición, y otros aceptan dos regímenes según el uso.
Cómo reconocer el dequeísmo sin dudar de cada frase
El dequeísmo aparece cuando se introduce «de» delante de una oración que funciona como complemento directo o como sujeto y no necesita esa preposición. Es frecuente con verbos como «creer», «pensar», «decir», «suponer», «considerar» y «advertir» en el sentido de darse cuenta.
| Forma poco recomendable | Forma adecuada | Motivo |
|---|---|---|
| Creo de que llegará | Creo que llegará | «Creer» se construye directamente con la oración |
| Pienso de que es tarde | Pienso que es tarde | «Pensar» no exige «de» en este sentido |
| Advirtió de que había un error | Advirtió que había un error | «Advertir» significa aquí notar o percatarse |
| Es seguro de que volverá | Es seguro que volverá | El atributo se introduce sin esa preposición |
La RAE explica que no basta con reconocer visualmente la secuencia. Hay que analizar qué función cumple la oración. Por eso, añadir «de» por precaución también es un error: el miedo al queísmo no justifica usar una preposición que el verbo no reclama.
El queísmo es el error contrario y también afecta a la claridad
El queísmo consiste en suprimir una preposición necesaria. Suele aparecer cuando el hablante intenta evitar el dequeísmo y termina eliminando «de» en expresiones que la necesitan.
- Incorrecto: «Me alegro que hayas venido». Correcto: «Me alegro de eso» y, en la oración completa, se mantiene la misma relación.
- Incorrecto: «Se dio cuenta que era tarde». Correcto: «Se dio cuenta de eso».
- Incorrecto: «Estoy seguro que lo entenderás». Correcto: «Estoy seguro de eso».
- Incorrecto: «No cabe duda que es una buena decisión». Correcto: «No cabe duda de eso».
En textos formales, este problema se nota especialmente porque afecta a expresiones muy asentadas. Cuando reviso un artículo, compruebo primero las locuciones «darse cuenta», «alegrarse», «estar seguro» y «caber duda», ya que concentran muchos errores y son fáciles de verificar.
También conviene distinguir entre una omisión coloquial y una construcción normativa. Que una forma se escuche con frecuencia no significa necesariamente que sea la opción recomendable en una carta, un trabajo académico o un texto editorial.
Hay verbos que admiten más de una construcción
No todos los casos se resuelven con una respuesta única. Algunos verbos permiten alternar entre una construcción directa y otra con preposición, según la variedad del español, el registro o el significado concreto.
Informar y avisar
Con «informar» son posibles construcciones como «informó que habría cambios» e «informó de que habría cambios». En España, la segunda aparece con mucha frecuencia en registros formales, mientras que la primera también es válida en determinados usos.
Con «avisar» ocurre algo parecido. Podemos decir «avisó que llegaría tarde» o «avisó de que llegaría tarde». No conviene corregir automáticamente una de las dos sin comprobar el régimen que acepta el diccionario y el sentido de la frase.
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Las locuciones mantienen su estructura
Expresiones como «antes de», «a pesar de», «en caso de», «con el fin de» y «a condición de» conservan la preposición cuando introducen una oración subordinada. La preposición pertenece a la locución completa, por lo que no debe desaparecer al sustituir un sustantivo por una oración.
Así, «en caso de lluvia» y «en caso de recibir nuevas instrucciones» mantienen la misma relación. En textos más desarrollados, la oración subordinada puede aparecer encabezada por «que», pero la regla práctica sigue siendo la misma: la locución conserva su preposición.
Una revisión final para escribir con seguridad
Cuando tengas dudas, sustituye la oración por «eso» y escucha la frase resultante. Después comprueba si el verbo cambia de significado con otra preposición y si pertenece a una locución fija.
- Localiza la palabra que introduce la oración.
- Prueba la sustitución por «eso» o «algo».
- Comprueba si la construcción exige «de».
- Revisa el significado cuando el verbo admita varias opciones.
Con este método no necesitas aprender listas interminables. Lo esencial es entender la relación entre las palabras y recordar que evitar el dequeísmo no significa eliminar todas las preposiciones. La escritura más clara es la que respeta la estructura que pide cada expresión.